Head

miércoles, 22 de julio de 2026

LA PRIMERA CONCEPCIÓN DE LA TRASFERENCIA DE SIGMUND FREUD

By: Jairo Báez 

En esta primera concepción de la transferencia, Freud señala la ambivalencia que ésta presenta con respecto al tratamiento: por un lado es un obstáculo y por el otro el ¨sin el cual no¨ se dará la curación. El hábil manejo de la transferencia decidirá la cura. En su análisis Freud describe una lógica de la transferencia: esta surge de la transacción de sufrimiento por afecto, propia de la relación terapéutica, que se ve entorpecida por tres elementos, de los cuales dos son de fácil manejo mientras el último es decisorio para el deseado fin. El sentimiento de rechazo y/o ofensa de la paciente por parte del terapeuta, lo mismo que los ¨decires¨ de terceros, en contra del terapeuta y el tratamiento, y la preocupación a depender indefinidamente del terapeuta, son manejables y poco tensos para el buen desenlace de la cura; pero, en cambio, la transferencia propiamente dicha (poner en otro lo que no le corresponde por derecho propio) de representaciones displacientes al terapeuta, es lo que decide el triunfo o la derrota. Solamente cuando el paciente logra hacer consciente, (con ayuda del terapeuta), que las representaciones no corresponden al terapeuta sino a la reconstrucción del trauma se logra la cura.



viernes, 12 de junio de 2026

¿NECESITA FOTOS?


EN ESTE LINK ENCONTRARÁ LAS QUE BUSCA. (INCLUSO LAS MÍAS)

viernes, 10 de abril de 2026

CIUDAD REPTILIA

Proyecto ecológico digno de visitar. Sea todo por la conservación de la diversidad de la flora y la fauna. Conservación del caimán y el cocodrilo en Colombia. Boas y otras especies en recuperación ante su peligro de extinción. Melgar. (Cundinamarca).

martes, 24 de marzo de 2026

LEOPOLD BLOOM'S KIDNEYS

Por: Jairo Báez

Años habían transcurrido luego de haber leído por primera vez Ulises y una mañana se me ocurrió que sería interesante volver a la experiencia de Lepoldo Bloom, aquella que James Joyce dejó registrada allí ese 16 de junio de 1904. Puse manos a la obra y recomendé a mi estimado amigo Ulises que me comprara los riñones en la plaza de mercado. Con gusto los compró y pronto los tuve en mi refrigerador.
Esperé el momento de estar en soledad, tomé de nuevo el libro y pasé directamente al Capítulo IV. Seguí la trama y después llené los vacíos de la receta con un viejo libro de cocina irlandesa que encontré en la biblioteca. Seguí las instrucciones y serví mi plato intentando emular en detalle lo sucedido esa mañana. Realmente esto sabe bueno, pensé, sentado en mi mesa dando la espalda a la ventana que lleva directamente a la calle.
Estaba por terminar el último bocado cuando escuché que alguien golpeaba el vidrio de la ventana; al voltear no vi a nadie, a pesar que los golpes continuaban. Me acerqué, corrí la cortina y ahí estaba él: casi ciego pero siempre él.
-- Hi, my friend, are you tasting your delicious plato? Ever eating your kid_neys, he smailed. You're a great philosop_her.
-- Es placer y una costumbre, Mr Joyce. Would you have un tinto?
-- Is it not early to start drinking wine, Mr. Bloom?
Bebió su copa, terminé de comer, nos preguntamos sobre la familia, las esposas, los hijos y otras cuantas cosas que realmente a ninguno de los dos nos importaba saber del otro y se despidió con una sonrisa más. Diría yo que que más bien con una risa burlona.
Ciego como está pero siempre con su espíritu de reportero, ¿quién sabe que irá a escribir este hombre de lo sucedido esta mañana?, fué lo que pensé, cuando lo ví después embolsado en un overall amarillo en el funeral.