Por: Jairo Báez
En la constitución del sujeto viene inscrita, merced a la potencialidad y cualidad pulsional, la predisposición a la perversión sexual; esto es, a la saturación o no limitación por lo establecido, a no acogerse a ninguna norma. El conflicto del neurótico viene dado precisamente por la obligatoriedad a la que se doblega allí donde más difícilmente puede someterse. El neurótico es el sujeto que lucha contra su perversión, con la acentuación de su deseo, y la dificultad para mantenerlo dentro de los estandares establecidos. Paradójicamente, desde la conciencia parecería que gana la batalla a la perversión; pero desde el inconsciente, se descubre, que la lucha ha sido inútil.
